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20MINUTOS.ES - Salud

Noticias de Salud en 20MINUTOS.ES
  1. Lubricantes sexuales: cómo utilizarlos sin correr riesgos y cuáles son los más recomendables

    ¿Estamos utilizando bien los lubricantes sexuales? En el mercado podemos encontrar una gran variedad entre los que están los hechos a base de agua (los más recomendables), silicona o aceite. Estos últimos es mejor no comprarlos, ya que interfieren en la efectividad del preservativo, tal y como explican desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstreticia, además de “alterar el equilibrio natural de la microbiota vaginal”.

    Es cierto que los lubricantes sexuales de silicona tienen una duración mayor, sin embargo, siempre que nos sea posible es mejor elegir los lubricantes hechos a base de agua. Esto es debido a que son mucho más naturales, no manchan y se pueden limpiar con mayor facilidad. No obstante, ambos son compatibles con el uso del preservativo, por lo que se pueden utilizar sin temer que este se rompa.

    Desde la web de Dosfarma nos indican que los preservativos deben utilizarse ya en los preliminares. De esta manera, los genitales empezarán a lubricarse, una ayuda a veces necesaria cuando se está pasando por la menopausia o se está viviendo un periodo de estrés en el que lubricar no es nada fácil.

    Al usar los lubricantes antes de que se produzca la penetración se evitará que haya dolor o algún tipo de incomodidad. No debemos preocuparnos por elegir lubricantes elaborados con base de agua, ya que este producto junto con la lubricación natural impedirá que la sequedad impida disfrutar del sexo.

    Actualmente, en cualquier supermercado o farmacia podemos encontrar una gran variedad de lubricantes. Los hay con sabores que harán que el sexo oral se disfrute de una forma diferente. También, existen lubricantes sexuales que causan sensaciones de frío, calor o cosquillas que pueden hacer que las relaciones sean todavía más divertidas.

    Además, la lubricación extra siempre proporciona un extra de placer. Ya no importa que podamos tener algún problema de lubricación, sino que aunque no lo tengamos utilizar un producto de estas características puede permitir experimentar sensaciones totalmente novedosas para nosotros.

    Muchas personas no han practicado nunca el sexo anal por miedo o por malas experiencias que, posiblemente, han tenido que ver con una falta de lubricación y de paciencia. Por eso, al igual que los lubricantes sexuales pueden ser geniales durante los preliminares ¿por qué no íbamos a prestarle atención al ano?

    El ano es una zona muy sensible y placentera si se estimula bien. Por lo tanto, nuestro consejo es que se estimule con lubricante muy suavemente, permitiendo que la zona se relaje y se dilate. En el momento de la penetración, hay que hacerlo despacio aunque el ano esté correctamente lubricado. Con esto ¡solo quedará disfrutar!

    Pero, también, vamos a poder encontrarnos con lubricantes que hagan una doble función: lubricar la zona íntima y proporcionar un gran bienestar si se utiliza como producto de masaje. En ocasiones, mantenemos relaciones sexuales con demasiada rapidez, sin disfrutar de cada minuto. Con los lubricantes sexuales, aprenderemos a no tener prisas, a saborear el cuerpo de la otra persona y a experimentar sensaciones nuevas.

  2. La depresión que llega en otoño al haber menos horas de luz: así se altera nuestra salud mental

    La llegada del otoño y el invierno, meses de lluvia, frío y oscuridad, ha estado en muchas culturas a lo largo de los tiempos asociada a la tristeza y la melancolía. A mayores, y aunque hay mucho de universal en dichas connotaciones, para algunas personas estos sentimientos negativos se vuelven especialmente profundos y ubicuos, impregnando el día a día de apatía y anhedonia.

    La psiquiatría ha bautizado este fenómeno como trastorno afectivo estacional, aunque se suele conocer como depresión estacional. "Es una forma de presentación de los trastornos depresivos que se caracteriza por la presencia de episodios depresivos mayores que se repiten en una época determinada del año, habitualmente otoño e invierno", explica a 20Minutos Rubén Sanz Blasco, profesor de psicología de la Universidad Complutense de Madrid y director del Centro Cuarzo de Psicología Científica: "Excluyendo cuando suceda siempre en la misma época algún acontecimiento que desencadene dicho estado (por ejemplo, quedarse en paro en la misma época repetidamente)", añade.

    Hay que señalar que este trastorno es distinto a la relativa tristeza y al estrés que puede traer el fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo que coincide para buena parte de la población con el final del verano, lo que se conoce popularmente como síndrome post-vacacional. Este último, aclara Sanz, "no es un trastorno reconocido por la comunidad científica y simplemente hace alusión a los cambios emocionales más o menos intensos que se producen tras la vuelta a la rutina después del periodo vacacional".

    Los mecanismos exactos por los que actúa el trastorno afectivo estacional no están del todo claros, aunque los científicos apuntan a la influencia de la luz solar, entre otros factores. "Aunque aún desconocemos algunos aspectos, sí que conocemos algunas variables que pueden mediar en su manifestación", explica Sanz, que matiza que "intervienen en él factores ambientales, socioculturales, de personalidad, genéticos, etc.".

    "Efectivamente parece que la luz podría tener un papel relevante en la explicación de lo que sucede en estos cuadros estacionales", prosigue. "La carencia o disminución de la luz solar provoca alteraciones a nivel emocional que pueden explicarse por cambios neuroendocrinos. Dos hormonas implicadas en este proceso, aunque no son las únicas, serían la melatonina y la serotonina, ambas muy relevantes para el estado de ánimo y para la regulación de ciclos biológicos tales como el apetito, el sueño y la vigilia"

    "Por ejemplo, sabemos que una mayor cantidad de luz estimula la secreción de serotonina. El aumento de serotonina proporciona un mayor nivel de tranquilidad, mejorando el sueño y el equilibrio anímico. Por tanto, la carencia de luz que se produce en la época de otoño-invierno actuaría en la dirección contraria, es decir, disminuyendo los niveles serotoninérgicos e impactando, entre otras cosas, en nuestro estado de ánimo", concluye. "Es decir, la luz actuaría modificando el equilibrio de nuestros neurotransmisores (serotonina, melatonina, dopamina...) y esos cambios explicarían en parte el cuadro clínico, aunque esto lógicamente afectaría mucho más a personas vulnerables a padecer problemas emocionales".

    En el mismo sentido, apostilla Sanz, "esta influencia de la luz explicaría en parte que estas alteraciones emocionales se den en mayor medida en países nórdicos, con muchas menos horas de luz solar".

    Con todo, Sanz matiza que la disminución de las horas de luz no afecta a todo el mundo por igual. "La luz solar", desarrolla, "no influye en todas las personas ni en la misma medida. Depende de la interacción de variables; por ejemplo, hay personas que se sienten muy bien en días con poca luz y lluviosos. Aquí habría diferencias individuales, no hay reglas homogéneas aplicables a todas las personas".

    Respecto a otros factores ambientales, "no se encuentran tan claros a nivel científico como la luz, lo que no quiere decir que por ejemplo a una persona no pueda afectarle la temperatura en su estado de ánimo".

    De hecho, existe una serie de factores de riesgo que pueden poner a una persona en mayor peligro de sufrir el trastorno afectivo estacional. "Como en cualquier otra manifestación psicopatológica, a mayor número de variables o factores de riesgo presentes (por ejemplo, mayor nivel de neuroticismo, menor apoyo social y recursos, estresores y el modo de afrontamiento de los mismos, peores hábitos de sueño, etc.) mayor será la probabilidad de aparición de depresión", dice Sanz.

    Sea como sea, "cuando el grado de sufrimiento sea considerable y cuando la aparición de tristeza, cansancio, apatía, etc. empiece a ser incapacitante para la vida de la persona", explica el experto, es conveniente acudir a un especialista. "De manera resumida, cuando el estado de ánimo negativo sea intenso, los episodios muy frecuentes o se alargue de un modo excesivo en el tiempo".

    Y es importante actuar porque, según cuenta Sanz, "al estar hablando de episodios de depresión mayor recurrentes, el impacto en la calidad de vida es alto, produciendo un gran sufrimiento en la persona y una interferencia muy significativa en su vida cotidiana a todos los niveles".

    Si optamos, pues, por buscar ayuda profesional, "las líneas de tratamiento fundamentales incluirían tratamiento psicológico con técnicas avaladas científicamente, fototerapia y farmacoterapia en caso necesario", detalla Sanz.

    Además, existe una serie de hábitos que se pueden adoptar para minimizar el riesgo de padecer un trastorno afectivo estacional. Según Sanz, "las pautas de prevención serían comunes a las que se dan para otros cuadros emocionales no sólo afectivos sino también de ansiedad, estrés, etc. Como ejemplos sería importante cuidar la alimentación, llevar una buena higiene de sueño, favorecer la actividad física adaptada a las condiciones de cada persona, llevar una adecuada vida social, reducir los niveles de estrés..."

    Y concluye: "Teniendo en cuenta que en el desencadenamiento de cualquier problema de salud mental no opera de manera aislada una sola variable, ocuparnos de lo que depende de nuestro control resulta importante".

  3. 'La travesía de Elena', una iniciativa que recoge cientos de testimonios reales de personas con depresión

    El pasado jueves tuvo lugar un encuentro muy especial en el que participaron Ana Santos, ilustradora del proyecto La travesía de Elena, y una serie de profesionales especialistas en medicina. El objetivo fue responder a varias preguntas sobre la depresión a la que, gracias a este proyecto, se le intenta dar una mayor visibilidad, ya que todavía sigue siendo una gran desconocida.

    Impulsar La travesía de Elena en la III Edición de la campaña #deladepresiónsesale puede ayudar a muchas personas a saber que están en una depresión y a buscar a un profesional que les pueda dar las herramientas necesarias para salir de ella. Esta iniciativa, no nos debemos olvidar, cuenta con el aval de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Asociación La Barandilla.

    Se trata de un conjunto de ilustraciones a las que les dio vida Ana Santos. Ella mismo afirmó que tuvo que empaparse de la depresión, poniéndose en contacto con médicos, recogiendo testimonios de personas que la han sufrido. En sus propias palabras dijo que "los bocetos que hacía al principio eran un poco oscuros, así que quise darles la vuelta, un aspecto positivo".

    Además, gracias a este trabajo, Ana Santos se ha dado cuenta de todos los síntomas de la depresión que podría pasársele por alto y que, ahora, en el futuro sabrá detectar en el caso de que aparezcan. Tener empatía y no juzgar a la gente que la sufre son dos claves que no se deben olvidar, según ella.

    El doctor Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), también estuvo en este encuentro s para hablar acerca de cómo es la situación de la depresión en España. Según él, los más vulnerables son los preadolescentes y los adolescentes. Además, la pandemia ha permitido saber que los trastornos mentales son bastante frecuentes.

    Como bien afirmó, la depresión es la 2º causa de baja laboral en nuestro país y a 1 de cada 10 españoles les va a afectar. Por eso, cuando un joven tiene un rendimiento bajo en el instituto, se autolesiona o habla de la muerte, "las familias no deben minimizar nunca estos temas", según explicó el doctor.

    La insistencia en que la familia no minimice un tema tan serio como la depresión fue algo en lo que coincidió José Manuel Dolader, director de la Asociación La Barandilla. Como bien dijo él en el encuentro, "el 30% de las 5000 llamadas que hemos recibido por teléfono están en un sufrimiento terrible y no hablan con las familias porque piensan que les van a perjudicar".

    Desde esta Asociación, ponen a disposición de la población un teléfono en el que todas las personas que llaman, según afirmó Dolader, "el 100% son personas que están pasando por una depresión". ¿Qué pueden hacer ante esta situación? Una de las propuestas es ir al médico de atención primaria, aunque actualmente el sistema sanitario todavía se encuentra colapsado.

    A pesar de que muchas personas consideran que para tratar una depresión deben ir al psicólogo o psiquiatra, lo cierto es que debido a los síntomas tan dispares que pueden aparecer la puerta para su detección suele ser la atención primaria. El doctor Vicente Gasull, médico de atención primaria, explicó en este encuentro que los cuadros de tristeza o falta de energía son señales de alerta.

    Sin embargo, no es fácil detectar estos síntomas como una depresión. ¿Cuál sería la solución? Según Gasull, la estabilidad de los médicos de atención primaria para conocer a los pacientes y detectar si ha habido un cambio en ellos. En sus propias palabras, "hay que tener buena actitud con el paciente, empatía y pensar siempre que puede existir esta patología".

    La depresión se manifiesta en todas las situaciones con quejas que tengan que ver con el plano afectivo. Por eso, hacer un seguimiento adecuado es fundamental. No obstante, como bien indicó Gasull, en ocasiones "la familia no siempre acepta que el paciente tenga depresión". Este es un gran reto.

    Con todo, La travesía de Elena es un viaje interactivo con el que las personas con depresión puedan sentirse identificadas y buscar ayuda. Desde la atención primaria hay mucho trabajo por hacer, ya que la falta de tiempo es un hándicap importante. No obstante, cada vez hay más conciencia sobre la depresión y es fundamental darle protagonismo para conocerla mucho mejor.

  4. El estrés postraumático que supone el drama que sufren los vecinos de La Palma puede durar años
    Que tu vivienda haya sido devorada por la lava de un volcán y con ello tus recuerdos, tus fotos de familia, tus documentos y tus objetos más personales supone un drama personal, pero también, advierten expertos en psicología y psiquiatría, genera un estrés postraumático que puede dejar huella durante muchos años.
  5. ¿Pasta o arroz? Estas son las propiedades de los dos alimentos que los hacen más o menos sanos

    El arroz y la pasta tienen muchas cosas en común. Ambos son alimentos provenientes de cereales, ricos en carbohidratos y sencillos de preparar (y, por tanto, ideales para esas ocasiones en las que no tenemos demasiado tiempo que gastar en la cocina).

    Pero, ¿Cuál es la opción más sana? y ¿Cuáles son las propiedades que los distinguen? Vamos a repasar las principales diferencias de estos dos alimentos.

    La respuesta a la pregunta de si es más sano el arroz o la pasta depende en buena medida de las condiciones de cada persona. Sin embargo, a nivel general, podemos decir que son muy similares.

    Esto es porque sus contenidos nutricionales son muy parecidos. Se encuentran en torno a las 130 kcalorías por 100g, por debajo de los 2 gramos de grasas, por encima de los 75 de hidratos de carbono y aunque la pasta gana en proteínas y fibra, realmente marcan valores muy parecidos.

    En cambio, las principales diferencias radican en que el arroz no contiene gluten, por lo que es más apropiado para las personas celíacas o intolerantes o sensibles al gluten; y en que la pasta, en cambio (especialmente si es integral) ayuda a las personas diabéticas a controlar el azúcar en sangre marginalmente mejor (si bien la diferencia es mínima en este sentido).

    Lo que sí se recomienda, en cualquier caso, es elegir las versiones integrales de ambos alimentos antes que las refinadas. Esto es porque en el proceso de refinamiento se eliminan buena parte de la fibra y los minerales saludables que contienen los cereales.